Una monja y un cura atravesaban el desierto del Sahara montados en un camello. Luego de algunos largos dias de viaje, el camello cae muerto. El cura, notando que ninguno de ellos iba a salir vivo del desierto se aventura a decirle a la monja: - Hermana, yo nunca le he visto los senos a una mujer, podria usted mostrarmelos? La monja accede..... - Los puedo tocar? Y nuevamente la monja eccede. Entonces dice la monja: - Hermano, yo nunca le he visto el pene a un hombre, me lo podria mostrar? A lo que el cura inmediatamente accede. - Lo puedo tocar tambien? Por supuesto hermana. Luego de tocarlo un rato, la monja nota una fuerte ereccion. El cura dice:- Sabe hermana, si yo lo pongo en el sitio adecuado, puedo crear vida...... A lo que la monja contesta. - Entonces metaselo por el culo al camello y vamonos de aqui!. _____________________________________________________________________ Un grupo de monjitas va pasando por delante de San Pedro para entrar al cielo. Entonces este le pregunta a la primera: -"Hermana Vernica, ha tocado usted un miembro masculino alguna vez? Ella le contesta que si, pero solo con un dedito. -"Pues hermana, lavese el dedo aqui con agua bendita, y luego entre". A la segunda monja le hace la misma pregunta y ella le responde que si,pero con la mano. -" Entonces...Hermana Monica, lava la mano en el agua bendita y entra". De pronto llega corriendo y empujando la hermana Yotsabe y se coloca al frente de la fila. -"+Por que tanto apuro hija mia?" Y la hermana responde. -"porque si tengo que hacer gargaras con esa agua bendita, quiero hacerlo antes de que la hermana Sonia se lave el culo". _________________________________________________________________ Una monja y cura se pierden por los Pirineos helados y al anochecer, encuentran un refugio vacio, sólo con un catre y unas cuantas mantas. El cura, que es un caballero, le dice a la monja que se acueste en el catre, mientras él dormirá en el suelo. Al rato, la monja, muy pícara, le dice al cura: - Padre, tengo frio... El cura se levanta, coge una manta, la pone sobre la monjita y se vuelve a echar en el suelo. Al rato, con voz sensual : - Padre, sigo teniendo frio... El cura se levanta, coge una manta, la pone sobre la monjita y se vuelve a echar en el suelo. Al rato, más pícara todavía: - Padre, estoy helada... Pienso, que, ya que estamos tan lejos de cualquier lugar habitado, podríamos hacer como los matrimonios... - Hermana, creo que tienes razón, asi que, levanta el culo y cógete tú misma otra manta!!!.